Llegan los motores diesel al nuevo Seat Ibiza

Ya están disponibles los nuevos motores diésel en el SEAT Ibiza, completando la oferta de propulsores que ofrece el súperventas de la compañía. La gama de motores diésel comprende potencias de 80, 95 y 115 CV con un mismo bloque 1.6 TDI, cumpliendo con la normativa Euro 6. Cabe destacar su refinado funcionamiento y buen aislamiento del habitáculo, además de unos reducidos consumos y emisiones de CO2. La gama de motores se completa definitivamente con la oferta más ecológica y económica, el Ibiza 1.0 TGI de 90 CV, que monta un propulsor de tecnología híbrida que emplea gasolina y Gas Natural Comprimido (GNC).

Tras su lanzamiento comercial el pasado mes de junio, se puede afirmar que la quinta generación del Ibiza es ya un rotundo éxito, como demuestran los excelentes datos de ventas con más de 7.000 pedidos hasta finales de octubre. Después de cuatro generaciones y casi 5,5 millones de unidades vendidas, el nuevo SEAT Ibiza marca un antes y un después en la historia del modelo, con una gran evolución. Presume de un excelente carácter dinámico, gran versatilidad, eficiencia y la tecnología más completa y avanzada en cuanto a asistentes a la conducción, seguridad, confort y conectividad, propios de segmentos superiores.

Nuevos propulsores 1.6 TDI

El SEAT Ibiza incorpora a su gama de motores los nuevos diésel que, al igual que los gasolina, disponen de sistema Start&Stop y cumplen con la normativa de emisiones Euro 6, gracias a una serie de avances tecnológicos que hacen de ellos unos de los motores más sofisticados y eficientes del mercado.

Los nuevos propulsores diésel incorporan el sistema de reducción catalítica selectiva (SCR) de segunda generación, para conseguir una mayor eficiencia, reduciendo y transformando las partículas NOx en elementos inocuos para el medio ambiente. Para conseguirlo, el Ibiza incorpora un depósito de AdBlue, ubicado en la parte posterior derecha del vehículo, con boca de llenado junto a la del combustible.

Los motores diésel del SEAT Ibiza, constan de un bloque de 1.598 cc, turboalimentado, con cuatro cilindros y dieciséis válvulas, que desarrollan 80, 95 y 115 CV de potencia. La inyección es directa por conducto común con inyectores de accionamiento electromagnético, consiguiendo así una mezcla más homogénea y eficiente, sean cuales sean las circunstancias de temperatura y presión de la cámara. Las cotas del cilindro presentan una relación casi “cuadrada” de 1,01 mm –con 79,5 mm de diámetro y 80,5 mm de carrera–. Los ingenieros de la marca española buscan así el equilibrio perfecto para conseguir excelentes consumos, a la vez que un recorrido del pistón no demasiado largo, para subir fácilmente el régimen de giro y, a su vez, aumentar la potencia sin necesidad de una mayor cilindrada.

La respuesta de cualquiera de las tres variantes mecánicas del bloque 1.6 TDI, además de suave, resulta increíblemente contundente desde bajas vueltas, donde se desarrollan importantes cifras de par motor. Por eso, desde ralentí hasta prácticamente el corte de inyección, el nuevo Ibiza diésel se mueve con una suavidad y contundencia sorprendentes, sin apenas ruido ni vibraciones. Todo un ejemplo de calidad de funcionamiento.

El primer escalón lo cubre el 1.6 TDI de 80 CV, potencia que se ofrece entre 2.700 y 4.800 rpm, y un par motor máximo de 230 Nm, desarrollado en un régimen de entre 1.400 y 2.400 rpm. Esta mecánica va a sociada a una caja de cambios manual de 5 velocidades y acelera de 0 a 100 km/h en 13,3 segundos. Su consumo medio es de 3,8 litros a los 100 km y emite 99 g/km de CO2.

El siguiente propulsor disponible es el 1.6 TDI de 95 CV, que puede ir asociado a una caja de cambios manual de 5 velocidades o automática de doble embrague DSG y siete relaciones, ésta última disponible a principios de 2018. En la variante con cambio manual, su potencia máxima se ofrece entre las 2.750 y 4.600 rpm, y el par máximo, que aumenta a los 250 Nm, entre las 1.500 y 2.600 rpm. Asimismo, acelera de 0 a 100 km/h en 11,3 segundos, tiene un consumo medio de 3,8 l/100 km y emite tan sólo 99 g/km de CO2.

Por último, el tope de gama en la oferta diésel lo cubre la variante 1.6 TDI de 115 CV de potencia, desarrollada entre 3.250 y 4000 rpm, con un par motor máximo de 250 Nm entre 1.500 y 3.200 rpm. Va asociado a una caja manual de 6 velocidades y consigue una aceleración de 0 a 100 km/h en sólo 10 segundos, con 3,9 l/100 km de consumo medio y unas emisiones en ciclo combinado de 102 g/km de CO2.

Como colofón, el nuevo Ibiza ya está disponible con la variante híbrida, impulsada por gasolina y Gas Natural Comprimido (GNC), con el motor 1.0 TGI de 90 CV. Asimismo, la oferta de gasolina en el Ibiza consta de los tricilíndricos 1.0 MPI de 75 CV y dos 1.0 TSI con 95 y 115 CV. Por su parte, la versión más deportiva viene de la mano del nuevo propulsor 1.5 Evo TSI de cuatro cilindros con 150 CV de potencia.

La quinta generación del SEAT Ibiza tiene unas proporciones perfectas y un fuerte carácter que aportan gran dinamismo a primera vista, con los faros con luz diurna LED de forma triangular, un capó más esculpido con nervios que conectan con las líneas del paragolpes, generando así una sensación de solidez y fluidez, a la vez que una formidable estabilidad visual con líneas en forma de “X”.

En el lateral, los afilados blisters aportan, no sólo tensión y fluidez, sino que además, realzan las formas tridimensionales de la carrocería con acentuados reflejos de la luz, que amplían la sensación de movimiento del nuevo Ibiza. Los voladizos son más cortos que en la generación anterior, con las ruedas en las cuatro esquinas del coche, dando un carácter deportivo, estable y dinámico.

En la parte trasera destacan los pilotos, que envuelven el coche interactuando con los blisters laterales, proporcionando un diseño único y un gran rendimiento aerodinámico. Las líneas fuertes y claras del portón y el paragolpes, aumentan la percepción de anchura y crean una mirada monolítica al coche, aportando mayor sensación de estabilidad. El acabado FR incluye detalles que resaltan la deportividad como las colas de escape a ambos lados del difusor trasero. Por suparte, el Xcellence cuenta con detalles cromados que enfatizan su refinamiento y sofisticación.

El nuevo SEAT Ibiza tiene un diseño fresco y joven pero también maduro y equilibrado. Conserva los rasgos característicos del diseño de SEAT, pero los lleva al siguiente nivel, impulsando una gran evolución del ADN de diseño de la marca española. El logotipo se muestra orgullosamente en la parrilla y queda visualmente realzado por las dos líneas del capó y un ligero hueco en el marco cromado.

En cuanto al interior, también se ha cuidado en consonancia con el exterior, aportando tensión y armonía con la combinación de colores y materiales, y un elaborado diseño, con unas líneas más técnicas y precisas y unas proporciones más equilibradas que aportan una mayor sensación de espacio y confort. El nuevo súperventas español presenta así una mayor elegancia y percepción de calidad, mientras que los nuevos materiales mantienen el carácter joven y dinámico de siempre.

Se ha puesto especial énfasis en las proporciones horizontales, en la organización de las distintas áreas funcionales y en la disposición de la consola elevada para mejorar la ergonomía y la seguridad. Como es habitual en SEAT, todos los mandos e instrumentos están orientados hacia el conductor y situados lo más elevado posible para no apartar la vista de la carretera. En consonancia con esto, el Ibiza incorporará el año que viene un cuadro de relojes digital personalizable, donde visualizar toda la información disponible también en la consola central. Se avita así apartar la mirada de la carretera y las manos del volante, permitiendo al conductor controlar las funciones desde el volante multifunción.

Cabe destacar la moldura decorativa que recorre todo el salpicadero, personalizable en varios colores de aspecto moderno, o con acabado en piel –junto a los asientos opcionales en Alcántara®–, acentuando así el equilibrio perfecto entre diseño interior y la pantalla de la consola central. Al analizar la esmerada calidad de cada detalle del nuevo SEAT Ibiza, resulta obvio pensar en modelos de un segmento superior, desde las innumerables posibilidades de personalización hasta la posibilidad de elegir la luz ambiental interior mediante LED, sin olvidar la tecnología incorporada a bordo, donde destacan la pantalla táctil de 20,3 cm (8’’) y los sistemas de conectividad Full Link, para vincular el ‘smartphone’ al Ibiza, mediante Apple Car Play, Android Auto o Mirror Link.

El nuevo SEAT Ibiza está disponible en diferentes colores metalizados: Rojo Desire, Azul Mistery, Mystic Magenta, Negro Midnight, Gris Pirineos, Naranja Eclipse, Plata Urban, Blanco Nevada o Negro Midnight, así como las pinturas suaves: Azul Mediterráneo y Blanco. La formulación de estos colores hacen que las esculturales formas exteriores sean más evidentes.

Por último, las opciones de personalización son muchas con el paquete Sport Line, que permite añadir elementos aerodinámicos como alerón, taloneras en color de contraste, un difusor trasero específico, lip delantero o un spoiler trasero. También se pueden incluir nuevos diseños de llantas en 43 cm (17’’) o 46 cm (18’’), diferentes colores para los retrovisores y el techo, o vinilos específicos.

 

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