Mitsubishi L200: mucho más que un compañero de trabajo

La L-200 es un vehículo de trabajo, que permite disfrutar de ella en ratos de ocio, pero debemos tener en cuenta varias consideraciones

Hasta hace no muchos años, las Pick-Up en España tenían unas cifras de ventas muy considerables. Su bajada ha sido en gran medida causada por la restricciones medio ambientales actuales. Pero hay todavía varios modelos en nuestro mercado que siguen marcando la pauta en cuanto a estos modelos se refiere. Una de ellas es la protagonista de esta prueba: la incombustible Mitsubishi L-200.

Como introducción, hay que recordar, que en 1978, la L-200 fue la primer Pick-Up que se ofreció de forma oficial en Europa. Poco a poco ha ido avanzando generación tras generación y, ahora después de esta 6ª generación que os mostramos, los de Mitsubishi pueden estar contentos, ya que hay más de 400.000 unidades rodando día tras día por nuestro continente.

¿ES UTIL UNA PICK-UP?

No me canso de decirlo prueba tras prueba. Cada persona tiene sus necesidades y condiciones de vida y, debe elegir el modelo de coche que mejor se adapta a sus necesidades. La L-200 es un vehículo de trabajo, que permite disfrutar de ella en ratos de ocio, pero debemos tener en cuenta varias consideraciones.

Una de ellas, por ejemplo, es el equipaje. Si vas a utilizarla para viajar, por comodidad no te vas a arrepentir, pero eso si, el equipaje debe ir en la caja, que si no compras la tapa irá al aire… con el consiguiente riesgo que eso conlleva.

Pero también es cierto que aunque tengamos la L-200 para trabajar y la utilicemos en fin de semana para ocio, llevar la MTB o la moto al lugar de quedada, o las tablas de surf, o los skates, o una excursión TT…, seguramente, cuando tengamos la necesidad de viajar con la familia, tengamos otros coche que cubra completamente nuestras necesidades.

Así que volvemos a confirmar lo que digo siempre: puede ser el coche perfecto dependiendo de las necesidades que tengamos.

Pero vayamos al grano y a ver que nos puede “enseñar” esta L-200 que durante la semana que ha estado en nuestras manos nos ha servido para pasárnoslo bastante bien.

ESTETICA

Sus líneas y tamaño exterior llaman la atención por si solas. En esta sexta generación, destaca en su imagen frontal el nuevo diseño de la parrilla y la ubicación de los nuevos grupos ópticos, de leds para todas sus funciones. Están perfectamente integrados en las aletas y dotan a la L-200 de esa imagen de vehículo potente y poderoso.

Si nos acercamos a su vista lateral, los generosos pasos de rueda ensanchados, las enormes llantas de aleación de espectacular diseño, su gran longitud, las estriberas laterales acabadas en cromado y el espectacular corte en descenso de la unión entre la cabina y la caja, son suficientes para que mucha gente piense que está delante de “cacharro espectacular”.

La vista trasera está presidida por la caja de carga. Sus dimensiones son algo mas de 1,5 metros de largo, casi 1,5 de ancho y una altura hasta el borde de algo menos de medio metro. Mucho más que suficiente para llevar casi lo que puedas imaginar, eso si, como comenté antes, siempre se queda al aire a menos que compremos a parte cualquiera de las posibilidades que tenemos en el mercado para poder taparla.

INTERIOR

Casi podemos decir que estamos ante los acabados de un SUV de última generación. No vas a echar nada en falta. Tiene todo lo que puedas necesitar para asegurar un alto confort de marcha en todas las situaciones, así como muchos elementos de seguridad que multiplican la misma a la hora de conducir.

Lo asientos están tapizados en cuero y ofrecen una buena sujeción tanto al circular por el negro asfalto como cuando este desaparece y empezamos a dar botes por el campo. El volante multifunción tiene los botones de controles con un fácil acceso y el tamaño ideal para este tipo de vehículos. Tanto las butacas delanteras como el volante están calefactados.

Como elementos de seguridad disponemos de control crucero, aviso de cambio de carril involuntario, sistema precolisión, alerta de tráfico cruzado o sistema de cámaras con visión de 360º, detalle muy importante a la hora de aparcar o movernos por sitios estrechos y cuando circulamos en TT, ya que permite ver los obstáculos que el capo nos oculta.

Concluyendo con el interior, debemos decir que todas las superficies están perfectamente rematadas y con una ausencia total de crujidos o ruidos extraños, en gran medida gracias a su buen ensamblaje y que son bastante agradables al tacto, incluyendo acolchados a la altura de las rodillas. Como comentario adicional, decir que 3 adultos viajaran de forma cómoda en las plazas traseras y que dispone de dos anclajes ISOFIX.

EN MARCHA

Fuerza… es lo primero que vas a sentir cuando arranque el poderoso motor diésel de la L-200. Se trata de un cuatro cilindros en línea que se acerca a los 2.300cc, proveniente de la familia 4N1 que en su día equipaban el ASX  y el Outlander. Mecanica que desarrolla una potencia de 150 cv a 3.500 rpm y con unas excelentes cifras de par que llega hasta los 400 NM entre 1.750 y 2.250 rpm. Según catálogo, la aceleración de 0 a 100 km/hora es de 13,5 segundos y la velocidad máxima llega hasta los 171 km/hora. La cifra homologada de consumo es de 9,7 l/100 km, pero la verdad es que en nuestra prueba, circulando con cuidado, con un 50% carretera, 30% ciudad y 20% pistas, conseguimos bajar la media hasta unos muy buenos 8 litros.

TRACCION Y CAMBIO

Probablemente estemos ante uno de los mejores sistemas de tracción del mercado. Nuestra versión equipaba una caja de cambios automática de 6 velocidades que en uso diario funciona de una manera eficiente y práctica y esa 6ª velocidad extra seguro que la culpable en gran medida de que los consumos no se disparen.

La prueba de fuego es el campo y usándola de forma manual. Y nunca mejor dicho que manual. Ya que la electrónica respeta las decisiones del conductor y te deja manejarla casi como si fuera una caja manual convencional. Sin duda, es una gran ventaja a la hora de hacer TT, ya que tienes asegurado que no te va a cambiar de marcha en un momento no esperado. Destcar también que las levas de cambio son fijas, es decir que no giran con el volante con lo que su uso es mucho más intuitivo y fácil.

La transmisión es la conocida Super Select 4WD, que podemos considerarla una de las mejores y más completas del segmento. Tienes casi todas las opciones imaginables disponibles: 2H, tracción Trasera; 4H tracción total con diferencial central libre; 4HLc, tracción total con bloqueo de diferencial central; y por último 4LLc, reductora con bloqueo de diferencial. No tenemos la posibilidad de bloquear el diferencial trasero, pero si la posibilidad de ajustar el control de tracción dependiendo de por donde circulemos o el tipo de obstáculo que podamos encontrar. Así disponemos de diferentes modos de tracción: grava, barro, nieve, arena y roca. No hay que olvidar el control de descensos con posibilidad de 2 a 20 km/hora. Así, los límites de la L-200 los encontramos muy lejos.

En cuanto al equipo de frenos y suspensiones, las mejoras han sido considerables: muelles delanteros más duros, amortiguadores con émbolos de mayor diámetro, las ballestas traseras cuentan ahora con 6 hojas en vez de 5, frenos de mayor diémetro que pasan de 294 a 320 mm con pinzas de dos pistones…

EN MARCHA

Evidentemente aunque sus niveles de confort son altos, no podemos comparar a la L-200 con un turismo o un SUV de ultima generación. Sus algo más de 5 metros, su elevada altura y su peso provocan ciertas inercias con las que tenemos que tener cuidado a la hora de negociar la curvas. Todo esto invita a tomar los viajes por carreteras reviradas con cierta tranquilidad. Circulando por autovía, si vamos solos, notaremos que es algo “rebotona” pero en cuanto hay algo de carga en los asientos traseros o en la caja, esos rebotes desaparecen por arte de magia.

Si se acaba el asfalto y nos “pringamos” de barro o polvo, la diversión esta asegurada. Pocos límites vamos a encontrar con 30º de ángulo de entrada, 22 de salida y 24 del ventral, sin olvidad los 50 cm de vadeo. Esto unido al excelente sistema de transmisión ya comentado, la diversión ya está asegurada. Y sin olvidar, claro, que si tienes manos y buscas diversión, en un camino en buen estado, en cualquier curva o cruce, si circulamos con tracción trasera, es fácil hacer deslizar la parte de atrás con total control.

CONCLUSION

Si necesitas un coche con capacidad de carga, con buenas dosis de confort a la hora de circular por carretera y el fin de semana quieres usarlo como ocio, la L-200 puede ser tu gran aliada. Desde los sacos de cemento, la leña, una hormigonera, o un palet de ladrillos (límite 1.075 kg).. tus necesidades profesionales estarán cubiertas. Y el sábado, las bicis, una moto, una tabla de surf, los skate… casi todo es posible… hasta divertirte con ella…..

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