Guía rápida para comprar un coche de segunda mano sin ser engañado

La compra de un coche de ocasión o de segunda mano puede convertirse en una mala inversión si no se tiene en cuenta una serie de factores que hagan mucho más segura la adquisición de uno de estos vehículos. 

La principal ventaja de un vehículo de ocasión es su precio reducido respecto a uno nuevo. Esto unido a una época de crisis económica, hizo que en 2017 las matriculaciones de coches usados aumentaran un 10% respecto al año anterior, situando la cifra en 1.964.277 unidades vendidas, según datos de la patronal de concesionarios Faconauto recogidos por la consultora MSI. Y es que, tal y como afirma Roberto Casado, responsable de marketing de Garantiplus: “la evolución de estos últimos años a nivel segmento medio, no ha generado en los clientes una necesidad imperiosa de cambio como sí lo fue en el año 2000, con mejores motorizaciones, confort, acabados, tamaño, estética, etc”. Para acertar con la compra de un vehículo de ocasión es recomendable prestar atención a los siguientes elementos:

Tipo de vendedor

Elegir entre un vendedor profesional o uno particular es uno de los puntos fundamentales a tener en cuenta. Si el vehículo se compra en un concesionario de compra-venta de coches, el código civil ampara al comprador con una garantía de hasta un año por ley, mientras que si la adquisición es a un particular, esta se reduce a seis meses, siempre y cuando se demuestre que el defecto se refiere a un vicio oculto del vehículo, anterior a la adquisición de este. Por tanto, para una buena elección es más seguro acudir a un vendedor profesional especializado en el sector cuyo negocio se basa en vender vehículos en buen estado.

Inspección interna y externa

Es necesario revisar a fondo el estado en el que se encuentra el coche. Para ello elementos como la pintura, las bisagras de las puertas o componentes externos como alerones o luces que no figuran en la ficha técnica, pueden dar una idea de las modificaciones que ha podido sufrir el vehículo. Hay que poner especial atención en los parachoques, ya que son piezas fácilmente reemplazables cuando un coche tiene un accidente, y esto puede repercutir a otras piezas poniendo en riesgo la seguridad si no se han reparado todos los componentes dañados. En el interior, es recomendable probar todas las funciones que ofrece el coche, pues si no funciona es probable que el sistema que los controla esté averiado, y el desgaste del habitáculo también da información del uso que ha tenido el coche.

Kilómetros que marca

La reducción de kilómetros en el vehículo es uno de los trucos más utilizados para elevar el valor real de un coche. Aun así, existen varios elementos que delatan si el cuentakilómetros ha sido modificado. “Por ejemplo, si el volante o los asientos están muy desgastados, es posible que tenga más de 150.000 kilómetros, aunque el cuentakilómetros dé menos. El documento acreditativo para comprobarlo es principalmente el libro de mantenimiento, donde se ven los datos del coche”, apunta Juan Ferrari, responsable de comunicación de la Asociación Nacional de Comerciantes de Vehículos (Ancove). Las agujas del motor también pueden alertar de que ha existido una modificación, pues si en parado no marca 0 revoluciones por minuto es un síntoma de que han salido de su posición original para un posible trucado del cuentakilómetros.

Mecánica y mantenimiento

La mecánica es el elemento más difícil de comprobar a simple vista pero es fundamental para no tener sorpresas en un futuro. Componentes como la correa de distribución, los frenos o el sistema de arranque suponen un mantenimiento continuado, y las facturas de los talleres donde se han realizado son garantía de que el cuidado del vehículo ha sido correcto. Otro documento delator de posibles averías es la tarjeta de la ITV, en la que se muestra si un vehículo pasa la prueba en perfecto estado o necesita más de un intento, lo que sería indicador de que el coche tiene algún problema que requiere arreglarlo periódicamente.

Probar el vehículo

Pese a que la inspección ocular del vehículo es obligatoria, para ver los fallos lo mejor es probar el coche en funcionamiento. Ver cómo responde tanto en ciudad como en carretera hará que salgan a la luz posibles anomalías que puedan provocar problemas más serios en el futuro.

Es importante tener siempre en cuenta que es prácticamente imposible encontrar una ganga y sospechar inmediatamente del bajo precio de un coche si no es acorde a los años que tiene, a sus kilómetros y prestaciones. Para ello conviene hacer un sondeo previo de los precios que se manejan en el mercado, así como cilindrada, motor, combustible, etc., con el objetivo de detectar engaños en la compra de un vehículo de ocasión.

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